Casa Rural Arriaran en Leitza

Las casas rurales son una buena elección para una escapada de fin de semana o unas vacaciones, especialmente si viajas con niños. Los alojamientos rurales, la mayoría rodeados de naturaleza, ofrecen una alternativa diferente a aquellos que buscan un lugar para descansar, lejos de hoteles y entornos masificados, con más razón en esta época que estamos viviendo.

Este fin de semana nos hemos alojado en Casa Rural Arriaran, un caserío recién reformado ubicado en una zona apartada del pueblo, a 10 min del pueblo, donde hemos disfrutado de la tranquilidad de la montaña y de la compañía de los animales.

Y es que esta casa rural un día fue un caserío tradicional, con animales y huerta. Para no perder esa esencia, Jose Luis, el dueño, tiene allí mismo gallinas, patos, ocas, ovejas y un caballo, que hacen esta estancia más rural si cabe. No me digas que no es una gozada oír los cencerros de las ovejas y despertarte por la mañana gracias al despertador automático de Jose Luis ¡un gallo muy puntual!

La casa, en la que nació Jose Luis y sus antepasados, fue reformada totalmente en el 2017. Tras mucho trabajo, sacrificio y dedicación, Jose Luis decidió convertirla en casa rural. Una casa rural que no le falta detalle.

El caserío está formado por un amplio y confortable salón-comedor con chimenea, espaciosa cocina abierta totalmente equipada (lavadora, lavavajillas, ollas, sartenes…) y 6 habitaciones dobles todas ellas con baño privado.

Jose Luis quiso hacer una casa de una sola planta, para que fuera accesible para personas de movilidad reducida, creando así tres habitaciones especialmente preparadas para personas con silla de ruedas.

Pues por si todo esto fuera poco, en la zona exterior de la casa hay un jardín con hamacas, una mesa con sillas para reunirse a comer e incluso una estupenda barbacoa. ¡Tiempo es lo que nos ha faltado para encenderla!

Es verdad que en esta zona del norte solemos estar a merced del tiempo pero en esta casa eso no es relevante. Jose Luis a pensado en todo ¿os he dicho que es muy detallista? Y eso, se nota.

En la parte de la bajera del caserío y con acceso desde el exterior, se ha aprovechado el espacio para hacer una zona de juego interior con dardos, mesa de ping-pong, material de juegos de mesa, futbolín reglamentario y hasta un rocódromo en la pared. ¡No se puede pedir más! El entretenimiento y la diversión están asegurados.

Nos hubiese gustado disfrutar más de la casa pero hay mucho por ver y disfrutar en Leitza. Pero Jose Luis, estate seguro de que volveremos, nos han quedado muchas cosas por conocer y será un placer que nos acompañes.

 Si quieres saber que ver y hacer en Leitza pincha aquí.

Esperamos que te haya gustado esta casa rural tanto como a nosotros y si tenéis la oportunidad de disfrutarlo, cuéntanoslo aquí, estaremos encantados de leerte.

Muchas gracias por leernos y ya sabes estaremos encantados de que lo compartas en tus redes sociales.

Eskerrik asko! 

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